Total Dive reúne diez canciones y presenta a Brown Horse con un sonido más compacto, más firme y mejor definido. El disco conserva el poso de música de raíces que ya estaba presente en sus primeros trabajos, pero aquí el grupo aprieta más el repertorio y deja menos
espacio para lo accesorio. El resultado es un álbum más sólido, con más tensión y con una escritura que afina mejor el tiro.
También se percibe con claridad el peso de sus cuatro compositores. Patrick Turner, Nyle Holihan, Emma Tovell y Rowan Braham firman un disco que se mueve entre la electricidad, la contención y una melancolía nada enfática. Brown Horse no necesitan cargar las canciones de referencias ni presentarse desde una estética demasiado marcada. Les basta con un repertorio bien escrito y con una identidad que se reconoce cada vez con más facilidad.